jueves, 1 de febrero de 2018

AGUA VIVA


Virgen inmaculada
Madre fiel y virginal,
de la fuente de tu gracia
nunca se agota el caudal.

Las aguas que nos ofreces
tienen tal propiedad,
que el que de estas aguas beba
mente y alma sanará.

Son aguas llenas de vida,
ternura, gozo, amor…
que se filtran en el alma
renovando su interior.

Aguas imprescindibles
para nuestra salvación;
son el río que nos lleva
al océano de Dios.

La sed que tienen los hombres
de paz y felicidad,
las aguas que ofrece el mundo
jamás la podrán saciar.

Son aguas que bajan turbias,
arrastran la suciedad
de pecados cometidos
por querer la sed saciar.

Cuanta más agua bebe
mucho más sediento está,
porque las aguas mundanas
no llevan tal propiedad.

Sólo las aguas benditas
pueden calmar y saciar,
la sed profunda del hombre
de amar y dejarse amar.

Dicen que hay malhechores
que la quieren contaminar,
porque tienen gran envidia
del que bebe en su caudal.

Si las aguas van perdiendo
su pureza virginal,
del caudal nacerán otras
que las purificarán.

El corazón de la virgen
es corazón maternal,
y por amor a sus hijos
nunca cerrará el caudal.

Bebamos pues de estas aguas.
con confianza y sin temor,
así experimentaremos
la grandeza del AMOR.