domingo, 9 de agosto de 2015

SAL Y LUZ



Que palabras mas hermosas nos ha dicho el buen Jesús.

Para dar luz y sabor a esta pobre vida nuestra,
vino a este mundo Jesús,y nos iluminó la senda.

Si seguimos sus señales,andaremos sin temor,
pues son señales seguras y no hay ningún error.

Si el camino es seguro y Jesús es nuestra estrella,
podremos saborear los frutos que allí se encuentran.

Todo es bueno y constructivo para el que es buen andador,
y las cosas mas sencillas las disfruta con ardor.

El mundo quiere tinieblas para esconder su maldad;
tampoco quiere el sabor,porque no quiere gustar
los frutos de su ignominia, de su ceguera y maldad.

Y si el mundo está a oscuras y no hay ningún sabor,
es un mundo sin encanto,sin alegría y dulzor.

A nosotros los cristianos nos toca hoy alumbrar
a las personas sencillas y de buena voluntad.

Sin sermones ni palabras que les puedan abrumar,
ha de ser con nuestra vida y nuestros actos de bondad.

También con nuestra alegría y nuestra conformidad,
contagiaremos sin duda a toda la humanidad.


4 comentarios:

  1. Totalmente de acuerdo con todo tu poema.
    Me quedo con este verso
    Sin sermones ni palabras que les puedan abrumar,
    ha de ser con nuestra vida y nuestros actos de bondad.
    El ejemplo vale mas que las palabras.

    Gracias Carmen por tus preciosas letras.

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  2. Josefa;tu opinión me es muy valiosa.Me da ánimos para seguir.
    Un abrazo

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  3. Eso, Carmen. Disfrutemos de las cosas sencillas, pués a veces de lo sencillas que son no les damos importancia y no las saboreamos. Besos.

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